
El símbolo de las campanas fue escogido para una conmemoración del 25 de noviembre. Lo eligieron las organizaciones de mujeres y organizaciones sociales sindicales, las hermanas Juanistas y Pastoral Social. Las campanas se oyeron a las 12 del día en un acto que retumbó en el alma de quienes lo presenciaron. Durante 20 minutos las campanas sonaron simultáneamente haciendo un llamado de alerta en contra de las violencias contra las mujeres y en un campanazo por la vida. En cada iglesia hubo un grupo de mujeres y de hombres cantando canciones sociales y repartiendo a los transeúntes un comunicado en el que se daba cuenta de las agresiones contra las mujeres, un llamado a no justificar estas violencias.
Este símbolo fue utilizado luego en varias movilizaciones como símbolo de vida.